LEÓN FONTE DA COVA-COLLADA TREVINCA   por   La Baña   20148 visitas  
Distancia: 10,7 km Desnivel: 785 m % Medio: 7,34 % Altitud: 1837 m Coeficiente: 181
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También conocido como El Sestíl

Localización: Es la LE-126 que une la comarca leonesa de La Cabrera con la provincia gallega de Orense, atravesando la Sierra da Mina, al pie de la Peña Trevinca.

Especificaciones: Carretera en no muy buen estado de conservación, debido en gran parte a su continuo trasiego de camiones de las numerosas canteras de pizarra que inundan la zona. Terreno inhóspito, escaso de arbolado y sin ningún núcleo de población.

Fuentes: La única se halla al inicio de nuestra altimetría, a la entrada de La Baña a la derecha.

Descripción: Aunque la dureza de esta ascensión lo hace más digno de mención que muchos otros puertos de mayor renombre diseminados por la geografía peninsular, su fama queda ensombrecida por la tremenda dificultad de la escalada por su vertiente opuesta, la orensana que comienza en Sobradelo. Aún con todo el coeficiente que nosotros le aplicamos le sitúa cerca de ser considerado como un Puerto de categoría Especial y eso que no lo hemos medido desde varios kilómetros antes de la capital leonesa de la pizarra, la típica población de La Baña. Y es que durante más de 5 kms. la pendiente media se sitúa entre el 1 y el 3%, que, aunque no parezcan cifras reseñables, sí que ocultan alguna rampa incluso al 10% en el poblado de Losadilla, lo que en función del ritmo a que nos fuercen nuestros compañeros de aventura, puede acrecentar considerablemente dicho coeficiente de dificultad que se situaría ya por encima del 200. Nosotros iniciamos nuestra medición tras ese lento remontar del río Cabrera y en concreto en la misma fuente de La Baña, donde no podemos descuidarnos y continuar la ascensión sin proveernos del líquido elemento que ya no va a aparecer hasta algunos kilómetros ya en descenso por la otra vertiente. Atravesamos el pueblo por la Avenida (es un decir) del Copetín, con un suelo de cemento en mal estado y enseguida comienzan nuestras penalidades, aunque sin la disculpa del cemento, ya que el suelo vuelve a estar en mejores condiciones. Tras una vaguada izquierda afrontamos la rampa más dura de toda la ascensión, al 15%, y pronto otra al 11% justo antes de llegar al cruce a Silván. A partir de este punto el suelo se estropea bastante, con baches y hasta socavones, provocados por el tránsito de los camiones de las canteras de pizarra, aunque con nuestra bicicleta podremos sortearlos sin especial dificultad. Si nos lo hemos tomado con calma aún podremos contemplar el colosal destrozo que las innumerables canteras han ocasionado a los montes del entorno, que aparecen totalmente rotos por las máquinas del hombre. Pero hay que rendirse a la evidencia y reconocer que mucha de la buena gente de esta tierra depende en su economía de estos montes sagrados para ellos. Tras una curva de herradura a la derecha y una muy próxima a la izquierda y con rampa del 12%, vemos el final del puerto del que sólo nos separa un enorme arco de ballesta de unos dos kilómetros, lo que constituye la zona más difícil de la escalada, no solamente por ser la última sino por la pendiente media de esos dos mil metros que apenas baja del 10%. En todo nuestro esfuerzo hemos sido vigilados por la mole majestuosa de la Peña Trevinca que parece darnos la autorización de hollar sus laderas y llegar a la cercana y al mismo tiempo tan distante Galicia.

Mapa situación:



La mayoría de los mapas están obtenidos del MAPA DE CARRETERAS editado por el Ministerio de Fomento o de Google Maps