ÁVILA ERILLAS, LAS   por   Navalsauz   14377 visitas  
Distancia: 6,1 km Desnivel: 387 m % Medio: 6,34 % Altitud: 1642 m Coeficiente: 97
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Localización: Es una pequeña carretera que abandona la N-502 en dirección a Ávila para pasar por el pueblo de Navalsauz y enlazarlo con San Martín del Pimpollar, en plena ascensión hacia el Parador Nacional de Gredos.

Especificaciones: Podemos considerar que el estado del suelo es aceptable aunque de vez en cuando aparezca algún bache en el asfalto. Lo que mayor dificultad nos va a oponer va a ser la gran cantidad de piornos que invaden la estrecha carretera de unos 3 m de ancha. Ni sombras ni tráfico en toda la ascensión.

Fuentes: Un chorrillo con agua al paso por Navalsauz.

Descripción: “Pobre y enfermo, custodiado por malandrines, ya a bordo de su camarote del Antonio López se despedía llorando -una despedida de toda la noche- de su hijo de pocos años y de su mujer, la campesina de Navalsauz que había conocido en el parque de la Casa de Campo en 1899 mientras paseaba con Valle Inclán y ella les daba a comer a los cisnes del estanque -otro paseo entre cisnes, como aquel entre tumbas-, Francisca Sánchez, la princesa Paca criada entre cabras en la sierra de Gredos, la que olía a cebolla, no la princesa de Eboli de sus tardes de Aranjuez”. Estas palabras extraídas de El Nuevo Diario de Managua están referidas a uno de los genios de la lírica universal, el nicaragüense Rubén Darío, maestro del Modernismo literario. ¿Qué se le habría perdido a este poeta genial en un lugar tan alejado del mundanal ruido en lo más recóndito de la sierra abulense? Esas líneas introductorias nos dan clara respuesta: el amor de una hija de cabreros quien le regaló una niña, Carmen, que moriría al poco de nacer: ¡y pensar que una niña de este lugar llevara la sangre de tan insigne padre! Si te acercas a conocer el pueblo de Navalsauz no podrás imaginar ni por lo más remoto que esas tierras inhóspitas hayan visto pasar al cantor de tristes princesas que suspiran sobre el mudo teclado de un clave y una desmayada flor. Y sin embargo todo ello es cierto, con esa verdad de las cosas grandes que vienen guardadas en pequeños recipientes, como pequeño es este alto de Las Erillas que se yergue con impávida humildad sobre el curioso campanario de la iglesia del pueblo de Ávila. Pequeño, sí, en distancia pero con unas rampas de tal magnitud que si consigues superarlas con éxito habrás llevado a cabo una hazaña que bien puede encuadrarse en el prestigioso marco de la épica. Esos eternos mil metros del tercer kilómetro por encima del 12% sólo pueden ser vencidos en buena lid por esforzados caballeros a lomos de sus monturas metálicas. ¿Serás acaso tú uno de ellos?

Mapa situación:



La mayoría de los mapas están obtenidos del MAPA DE CARRETERAS editado por el Ministerio de Fomento o de Google Maps