GIPUZKOA SANTA AGEDA   por   Nuarbe   18066 visitas  
Distancia: 8,6 km Desnivel: 555 m % Medio: 6,45 % Altitud: 705 m Coeficiente: 112
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Localización: Es la GI-3720 que enlaza el valle del Urola con el del Oria remontando el recóndito y escarpado valle de Beizama.

Especificaciones: Carretera con buen suelo aunque sin señalización horizontal. Las sombras son abundantes y el tráfico escaso, especialmente a partir del núcleo de Beizama.

Fuentes: Una junto al frontón de dicho pueblo.

Descripción: Esta ascensión nos conduce a Beizama, una de las localidades más atractivas del interior guipuzcoano y cuyos orígenes se remontan a tiempos muy remotos (algunos la han confundido con la Segisama romana). El carácter abrupto de su orografía, unido a su altitud y a su relativo aislamiento en las faldas del monte Illaun, constituyen las principales características de este pueblo, en un entorno caracterizado por el bosque y la pradera.
Las infinitas curvas de la ruta de acceso y la dureza de sus rampas no pueden evitar que el esfuerzo se realice con gusto. El cicloturista atento agradecerá este “paseo” por una de las muestras más desconocidas de bosque autóctono con entidad que todavía quedan en Guipúzcoa. No es de extrañar que la afición por el corte de troncos tenga en toda la cuenca del pequeño río Ibaieder algunas de sus referencias más clásicas: precisamente uno de sus históricos aizkolaris utilizaba el seudónimo de “Santa Ageda” en las primeras décadas del siglo XX.
La ausencia de espacio debida a la escarpada orografía del valle de Beizama dio pie a la imaginación de quienes trazaron el pueblo. Ahí está ese Via Crucis colocado en el muro que resguarda la carretera o la peculiar disposición de la iglesia de San Pedro, una obra de origen renacentista que se ha ido completando con el paso de los siglos.
El escritor Pío Baroja menciona Beizama en su novela El cabo de las tormentas para referir un hecho trágico ocurrido el 14 de noviembre de 1926, cuando dos mujeres (madre e hija) aparecieron asesinadas en el remoto caserío Korosagasti. El doble asesinato causó un hondo impacto en la sociedad guipuzcoana de la época que no estaba acostumbrada a que aconteciesen hechos de este tipo y menos aún en el medio rural. Desde entonces el nombre de la población sigue asociándose a un suceso que nunca fue aclarado del todo.
Por todo lo expuesto la ascensión hasta el alto de Santa Ageda nos va servir de camino de redención a los “locos de las cumbres” que nos acerquemos a este recóndito paraje vasco. Porque de auténtico crimen se podría considerar el no venir hasta aquí para ganarnos la redención ciclista con el martirio que va a suponer el llegar a la ermita de la santa mártir.
Es un puerto de poco más de 8 km, catalogado de 1ª categoría y que se subdivide en dos mitades, ambas de 4 km, con un momento central de descanso al dar vista al caserío de Beizama. No debemos confiarnos por ello ya que las rampas más exigentes de toda la subida se sitúan justo al paso por el Via Crucis con el que dejamos atrás el núcleo urbano. Las vistas, que van ganando en amplitud, nos servirán de contrapunto natural a la dureza de un tramo de gran dificultad que pone fin al martirio que nuestras piernas experimentan para ganar la santidad en la cima que lleva el nombre de la santa, a la que muchos niños vascos entonan el “Aintzaldu daigun Agate Deuna…” la noche del 4 de febrero. Y es que hay tradiciones que no deben morir.

Mapa situación:



La mayoría de los mapas están obtenidos del MAPA DE CARRETERAS editado por el Ministerio de Fomento o de Google Maps