POTENCIA VS DESARROLLO

Oscar Martínez Barres

Antes de nada os voy a comentar qué me llevó a realizar todo este cálculo. Seguramente entrenando algún día con la bici habréis ido a algún sitio desconocido y habréis pensado: ¿dónde me he metido? Bueno, eso nos ha pasado a todos: es un problema de física. El problema que tratamos de resolver es saber si podemos afrontar con éxito una subida o nos va a tocar parar y echar el pie a tierra y coger aire. Principalmente se basa en lo siguiente: cada uno de nosotros puede generar una potencia y una fuerza en pedal diferente. A partir de ahí nuestra bicicleta tiene unos desarrollos fijos. ¿A partir de qué pendiente tendremos que dejarlo? ¿Qué desarrollo necesitamos mover?

Os voy a comentar antes de nada, y muy fácilmente, qué es cada uno de estos conceptos:

 Potencia:  Es la energía que necesitamos durante un periodo de tiempo para movernos a una velocidad constante. Vamos a estimar la potencia que desarrollamos según las contribuciones del efecto del viento, la velocidad, la pendiente y el coeficiente de rozamiento.

P=V*(K*(V+Vel viento)^2+m*g*(Pendiente+Coef roz))

Vemos cómo las contribuciones de las velocidades son exponenciales mientras que las de pendiente y rozamiento son lineales con la velocidad. Todo parece corresponderse con lo que sentimos encima de la bici.

 Cadencia:  La cadencia es principalmente el número de pedaladas por minuto, esto es, lo que relaciona la velocidad con el desarrollo. Es mucho más intuitivo referirse a cadencia que a los desarrollos.

Cadencia=Velocidad/Desarrollo

 Fuerza en pedal:  Realmente me quiero referir con este término al PAR. Es tan sencillo como importante: es la fuerza que hacemos para girar el plato y generar el movimiento. Es importante porque es el concepto que relaciona la potencia con la cadencia.

Fuerza en pedal (Par motor)= Potencia/candencia

Si suponemos constante la potencia (velocidad constante, pendiente,…) hacemos más fuerza en pedal con cadencias más bajas que con cadencias más altas; de ahí la importancia de ir a 90-100 pedaladas/min.

A muchos de nosotros nos gustaría tener un potenciómetro, pero si hay que elegir entre comprarse uno de estos o una bici, yo me quedo con lo segundo. Básicamente, lo que hace el programa es una estimación de la potencia consumida para ir a una velocidad constante.
Como toda estimación, tiene sus pegas, y la más grande que se puede ver es: ¡cómo demonios sé la velocidad del viento!... Pues es importantísimo, ya que contribuye cuadráticamente. Otra, por ejemplo, podría ser la deriva cardíaca que sufre el cuerpo. Se genera más potencia en llano con aire de cara, que sin aire subiendo un 2-3%. Así que si alguien sabe cómo medir la velocidad del viento sin llevar un anemómetro en la bici que me lo haga saber. Y, si además de saber la velocidad viento tiene potenciómetro, ya me puede decir cuánto error hay.

Lo que se busca inicialmente es tener una referencia en vatios. Para ello introducimos (en el programa que puede descargarse al final de esta página) los valores de: Peso total, Velocidad, Pendiente y Velocidad viento. Si no sabemos nuestra cadencia habitual, ponemos el plato, el piñón y la velocidad habitual, y ya tenemos también la cadencia. A partir de aquí supondremos que nuestro cuerpo no puede generar más potencia que el día de entrenamiento que llegasteis al límite… y la pregunta es: ¿si ya sé el límite, para qué sirve todo esto? Al final os lo contesto.

A partir de aquí veamos el problema al revés: ¿hasta qué pendiente puedo subir? ¿Tengo suficiente desarrollo? Una de las cosas que también me llevó a hacer todo esto es cuando en casa veo el Tour o La Vuelta, y Perico o Carlos comentan: “hoy algunos ciclistas para subir el puerto o contrarreloj han montado un diente más”. Me gustaría pensar que llevan un cálculo muy escrupuloso de todo, potencias, desarrollos, etc… como intentaremos emular... y no en base a sensaciones… : “¡Ponme el plato del 53 que yo lo puedo mover!”

Una vez tenemos un valor de potencia con el que trabajar, podemos empezar a jugar:

 Velocidad:  a la que iríamos en otra pendiente, con otro viento, con una bicicleta más cara y que pesara 500 gr. menos… Cuando juguéis con la cadencia tened cuidado: no vale poner una cadencia de 30-40 para poder subir… ¿Sabéis qué bestialidad de fuerza en pedales deberías hacer?

 Pendiente:  cuando juguéis con la pendiente, aunque directamente no se aprecia el efecto de la cadencia, lo hay: está en la velocidad. Veréis que si disminuimos la velocidad, la pendiente que podemos subir aumenta, y si la aumentamos, la pendiente disminuye. Al disminuir la velocidad para mantener la cadencia, el desarrollo disminuye y es lo que nos hace bajar de marcha.

En consecuencia se deduce lo que todos sabemos: que lo que limita la pendiente máxima de ascensión es el desarrollo más corto que tengamos (eso lo modificamos con la cadencia) y no la potencia. Luego, ¡no depende de nosotros!, ¡tiene arreglo! Lo que se debe hacer cuando se suben pendientes muy brutales es montar platos adecuados. Si optamos por mover desarrollos demasiado duros vendrá a darnos el del mazo, acabaremos lesionados y sin ganas de volver a salir.

No tengáis vergüenza: cada uno mueve lo que puede. La potencia no se puede comprar, pero un plato más pequeño o una corona más grande sí: podréis subir cualquier puerto con un desarrollo adecuado, y sin prisa.



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