CÁDIZ GIBALBÍN
El Cuervo
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Altitud: 403 m Distancia: 6,38 km Desnivel: 336 m Pendiente Media: 5,3 % Coeficiente: 69
 

Altigrafía y comentarios enviados por:
Miguel Baeza y Martín Cerván

 

Localización: Accedemos al inicio una vez que pasamos por encima de la Autopista AP-4 / E-5 y nos desviamos a la izquierda, justo al concluir el puente que la atraviesa. En un instante nos adentraremos en la vía privada que accede hasta las antenas de Gibalbín.


Especificaciones: Carretera muy estrecha, de entre 2,5 y 3 m. de ancho, aunque en perfecto estado. Carente de señalización de cualquier tipo, goza, por lo menos, de una total ausencia de tráfico.
Las sombras son inexistentes durante todo el ascenso. Hay que tener en cuenta que se trata de una carretera privada, aunque en principio no debe haber problemas para ascender en bicicleta, encontrándose las vallas y la barrera abiertas normalmente.
Conviene estar alerta con el ganado que, aunque manso, podría depararnos algún susto.

Fuentes: No hay ninguna fuente, por lo que habrá que surtirse de agua en El Cuervo.

Comentario: Aunque la localidad de El Cuervo está ubicada dentro de la provincia de Sevilla, justo cuando la abandonamos en pos del inicio del ascenso nos introducimos en la provincia de Cádiz, por la que se desarrollará toda la subida.
La primera elevación montañosa de cierto calibre que observamos al remontar el valle del Guadalquivir desde su desembocadura es, sin duda, esta Sierra de Gibalbín caracterizada, además, por los tres grupos de antenas que se ubican en su cima a más de 400 m. de altitud.
A medio camino entre el “río grande” y la sierra de Grazalema se alza esta formación en cuyas faldas encontramos asentamientos que remontan a época romana. Y es que, la Vía Augusta o Hercúlea seguía el mismo trazado que actualmente lleva la nacional IV a su paso por El Cuervo.
Mas nosotros, ajenos a su pasado, nos disponemos a ascender esta aislada colina a lomos de nuestra bicicleta. Nos introducimos en una finca privada, como nos anuncia un cartel, aunque no parece que los ciclistas molestemos demasiado a los dueños.
Empezamos a subir al instante por una primera y tenue loma que bien puede servirnos para calentar motores, pues este primer km. no alcanza tan siquiera el 4%.
Frente a nosotros vemos ya las antenas y un falso llano seguido de un corto descenso nos sitúan en el pie de la colina. A partir de este punto la pendiente rara vez se situará por debajo del 6%.
Alcanzamos, tras pasar una barrera abierta, el Cortijo de la Sierra y lo dejamos a nuestra derecha. Aquí aparecen ya las primeras rampas de dos dígitos, antesala de lo que nos espera un poco más adelante.
Pero hete aquí que nuestro ascenso se ve truncado por la presencia de una nueva valla que –esta vez sí- está cerrada. Sin embargo, no tenemos más que bajarnos y abrirla con la mano, pues no la guarda candado ni cadena que nos impida su apertura.
Al pasar comprendemos por qué motivo está cerrada la puerta: ganado suelto. Afortunadamente se trata de una vacada mansa y no ha de suponernos ningún problema el pasar a su vera. Aprovechamos, además del parón a que nos hemos visto obligados, un pequeño descansillo que nos brinda la carretera para recuperar fuerzas de cara al tramo más duro de la subida.
En efecto, la pendiente vuelve a empinarse un poco más adelante, pero en esta ocasión se mantendrá más o menos constante durante 1,5 km. Las rampas de doble dígito se van a suceder hasta que, poco después de haber atravesado un portón con barrera canadiense nos topamos con una corta pared al 19% entre curvas.
Al punto, rodeados de arbustos que invaden la ya de por sí estrecha calzada, ganamos un nuevo descansillo para afrontar más cómodamente el último km. de ascenso. Tan sólo nos restan ya un par de rampas por encima del 10% justo después de pasar un desvío hacia la izquierda que, también asfaltado, se dirige hacia el grupo de antenas situado a menor altitud, y después de trazar un par de herraduras que se anticipan por poco a la cima.
Desde arriba contemplamos, sin problemas, la Sierra de Grazalema al Este y el valle del Guadalquivir al Oeste y Noroeste, con los pueblos de El Cuervo y Lebrija en la provincia de Sevilla y, algo más lejos, Trebujena ya en la de Cádiz.

Fotos:

Iniciamos la ascensión en este punto. Al fondo las primeras rampas:


Tras una breve bajada nos acercamos al Cortijo de la Sierra:




Pasado el cortijo, empieza la parte más interesante del ascenso:


Carretera estrecha, nulo tráfico:


Alguna rampa cercana al 20%:


Hemos dicho estrecha... ¡Estrechísima!:


A la derecha los retos de una torre supuestamente del S. XVI, aunque construida con materiales de la antigua villa romana:


Primera herradura:


Segunda herradura:




Cerca de coronar:


Último repecho:


Foto de familia en el CIMA:


Agradecemos a F. J. García González las fotos prestadas.


Altimetrías de Puertos de Montaña
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