MÁLAGA LAS ANGOSTURAS
Arroyo del Colmenar
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Altitud: 439 m Distancia: 5,49 km Desnivel: 265 m Pendiente Media: 4,8 % Coeficiente: 60
 

Altigrafía y comentarios enviados por:
Miguel Baeza y Martín Cerván

 

Localización: Comenzamos la altigrafía en el puente sobre el arroyo del Colmenar, en la MA-444, entre Álora y El Chorro. Al llegar a la altura del embalse del Tajo de la Encantada, nos desviamos a la derecha por la MA-226 en dirección a Valle de Abdalajís hasta que coronamos el puerto.


Especificaciones: Hasta el embalse e, incluso, hasta el cruce de El Chorro la carretera está en buenas condiciones. A partir de este punto se estrecha aún más, contando con un piso irregular, rugoso y parcheado en ocasiones. Carece de señalización horizontal. Las sombras son muy escasas durante la subida, al igual que el tráfico, sobre todo a partir del embalse.

Fuentes: No hemos observado ninguna, aunque hay varios bares en nuestro camino. En cualquier caso, sí que existe una muy cerca, camino de las Mesas de Villaverde y Ardales, aunque habremos de desviarnos unos cientos de metros de la ruta.

Comentario: El entorno en que tiene origen esta escalada es, sin lugar a dudas, incomparable. Nos hallamos en una zona agraciada por la naturaleza con ingentes cantidades de agua: un total de cinco embalses se pueden contar en los alrededores. De hecho, pasaremos en nuestro camino en pos de las Angosturas por la presa del embalse del Tajo de la Encantada, junto a la aldea de El Chorro y su estación de ferrocarril. El Tajo, del que tenemos incomparables panorámicas subiendo el puerto, está declarado monumento natural y antaño podía atravesarse a pie por el Camino del Rey, una pasarela espectacular que lo cruza en alto y que hubo de cerrarse en algunos tramos debido a su mal estado de conservación y su peligrosidad.
Si lo nuestro no es el pedal ni el senderismo, podemos disfrutar del entorno en tren. Tal vez menos satisfactorio para el deportista, pero no por ello menos hermoso. Los túneles que horadan la roca permiten por momentos contemplar los recovecos del Tajo desde sus intestinos.>br> La subida a las Angosturas, que es lo que nos atañe, podemos dividirla claramente en dos partes. Una primera, hasta la salida de la estación de El Chorro, no cuenta con dureza alguna, sino que más bien se caracteriza por lo contrario. Remontamos el cauce del río Guadalhorce muy suavemente, entre frutales, hasta que tímidamente aparecen las primeras rampas. Algún tramo sí que agarra, pero es poca cosa.
Al llegar a la presa giramos a la derecha y gozamos, por vez primera, de la visión de el Desfiladero de los Gaitanes, cuyas moles rocosas opuestas la una frente a la otra nos causan asombro a la vez que admiración.
Sin mucho sobresalto nos plantamos en la estación y dejamos los distintos bares y restaurantes tras de nosotros, justo cuando nos adentramos en esa segunda mitad de la subida, la que verdaderamente nos va a exigir un buen esfuerzo para doblegarla.
La roca caliza se eriza ante nuestras atónitas miradas y cuando llegamos a una zona abierta tras pasar varias durísimas herraduras, podemos volver a contemplar, desde un mirador, el impresionante tajo del desfiladero.
Aún con el susto en el cuerpo provocado por rampas que alcanzan incluso el 20%, encontramos, tras el mirador, un leve respiro que, todo hay que decirlo, es conveniente aprovechar.
En efecto, conviene aprovecharlo y bien, ya que, a continuación, nos toparemos con unos 300 m. al 12% sostenido, que terminarán de moler nuestros sufridos riñones.
De la visión del desfiladero a la izquierda, habremos pasado a disfrutar de una preciosa panorámica del valle del Guadalhorce y las colinas lindantes hacia el Sur. A su vez, a nuestra izquierda, penden las impresionantes moles rocosas de la Sierra de Huma.
Decididamente seguiremos dirección Este por una carretera en mejor estado, aunque sembrada de curvas.
La pendiente irá decreciendo con rampas sueltas de entidad a medida que ganemos la cima. Y allí, una vez coronemos, haremos un alto cuasi obligado para disfrutar del entorno espectacular que nos rodea. Desde luego, es ésta una subida recomendabilísima, sobre todo si se planea trazar una ruta por la zona.


Fotos:
Desde las Mesas de Villaverde puede apreciarse el ascenso prácticamente completo:


Comenzamos la altigrafía en el arroyo del Colmenar, un afluente del Guadalhorce:


En un principio nos rodean frutales:


Pero pronto encaramos las rocas:


En suave repecho nos acercamos a la presa:


Y allí giramos a la derecha:


Al cruzarla alcanzamos una excelente visión sobre el Desfiladero de los Gaitanes:


La primera herradura, en El Chorro, apenas sí cuenta con pendiente:


Dejamos atrás la aldea y el tajo:


La pendiente aumenta y el piso empeora:


Dejamos a un lado el cruce de la subestación y los porcentajes se disparan por encima del 10%:


Se suceden las curvas:


Salimos de una herradura a izquierdas:


Hemos ascendido muchos metros rápidamente:


Nos hemos introducido de lleno en la Sierra de Huma:


Miramos a nuestra izquierda para seguir deleitándonos con el espectacular entorno:


Hemos terminado el tramo más duro y nos adentramos en un descansillo:


Pero pronto volveremos a entrar en faena:


Arriba a la izquierda apenas sí atisbamos las Mesas de Villaverde:


Fuertes rampas, entorno espectacular y carretera solitaria:


A pesar de su dureza, la subida se nos antoja incluso corta:


Las fuertes pendiente irán menguando paulatinamente:


De modo que los últimos 500 m. nos resultan un grato paseo:


Al fondo, las nubes cubren la sierra de Alcaparaín:


Por fin coronamos:


Altimetrías de Puertos de Montaña
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