MÁLAGA PUERTO DEL AIRE
El Burgo
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Altitud: 930 m Distancia: 9,97 km Desnivel: 374 m Pendiente Media: 3,8 % Coeficiente: 57
 

Altigrafía y comentarios enviados por:
Miguel Baeza y Martín Cerván

 

Localización: Comenzamos el ascenso en el puente sobre el río El Burgo en la carretera A-366, camino de Ronda, para desviarnos a la derecha al entrar en el pueblo buscando la localidad de El Serrato por la MA-478.


Especificaciones: Carretera de unos 5 m. de ancho, reasfaltada excepto en un tramo central, que carece de señalización horizontal, siendo la vertical inexistente durante toda la subida. Las sombras aparecen de manera intermitente, aunque más abundantemente en la segunda mitad del puerto.
Escasea el tráfico de vehículos de motor.

Fuentes: Existe una fuente junto a la gasolinera de El Burgo.

Comentario: Nos encontramos en la zona norte de la malagueña Sierra de las Nieves, concretamente en la localidad de El Burgo donde toma su inicio la vertiente Sur de este puerto de El Aire.
Mal hará quien se guíe simplemente por el coeficiente de esta subida sin prestar atención a los detalles de la altigrafía que presentamos, pues se trata de un puerto extremadamente irregular en sus rampas: basta con ver la pendiente media de los kilómetros tercero, cuarto y quinto para percatarse de lo que queremos significar.
Es cierto que los primeros 1,5 km. no revisten mayor dificultad que alguna rampa en la salida del pueblo, pero pronto nos introduciremos de lleno en la carretera del puerto, caracterizada en su inicio por un trazado rompepiernas, de toboganes, que ondula a través de lomas sembradas o tapizadas de olivos y algún que otro almendro.
El primer repecho de entidad es, además, el de mayor dificultad del puerto. Será difícil que nos coja por sorpresa porque su presencia salta a la vista desde que abandonamos El Burgo. De hecho, a medida que nos acercamos a su inicio nos preguntamos con cierto temor qué porcentajes nos aguardan… recemos para no habernos quedado cortos con las coronas.
Mal que bien salvamos la primera emboscada y encontramos un descansillo bastante agradecido por nuestras piernas y por nuestro acelerado corazón, pero pronto continuamos con esa montaña rusa que conforma la primera mitad del ascenso: tres repechos seguidos (y sus respectivos descensos) se suceden superando o, como mínimo, alcanzando el 10% de pendiente. Será mejor coger carrerilla en las bajaditas para facilitarnos el pedaleo cuesta arriba. Un pinar, tupido por momentos, ha venido a sustituir el paisaje un tanto desangelado del inicio del puerto a medida que las lomas se han tornado abruptas y rocosas.
Al concluir el quinto kilómetro, la carretera se decide definitivamente a encarar el ascenso hasta la cima del puerto, lo que significa que tras los duros y numerosos rampones de doble dígito que todavía nos aguardan ya no encontraremos un socorrido descenso que nos permita recuperar energías, sino que, como mucho, tendremos que conformarnos con un falso llano.
De esta manera vamos a ganar altura más rápidamente y, por tanto, la panorámica irá mejorando por momentos: gozaremos de vistas sobre las vecinas sierras Prieta y de Alcaparaín, incluso de la más lejanas sierras de Huma y del Agua y, aún más lejos, el Torcal de Antequera o los Montes de Málaga.
Concluyendo el sexto km. de subida retorna el nuevo asfalto para facilitarnos la escalada durante los últimos 6 km. Éstos, sin contar con una pendiente media exagerada, albergan rampas de cierta entidad hasta el final del puerto, hasta el punto en que acabaremos por olvidarnos de lo hermoso del paisaje que nos circunda para desear con obsesión alcanzar la cima a toda costa.
En una zona más o menos rectilínea al 10% creemos ver a nuestra derecha el final de nuestros pesares: “para ser un puerto de tercera ya se está alargando demasiado”, pensamos.
Coronamos un altillo en una curva de vaguada a izquierdas y, cuando pensábamos que iniciaríamos un plácido descenso hasta El Serrato, volvemos a toparnos con una nueva rampa de aúpa. La cuesta se empina hasta alcanzar el 14% de pendiente máxima para luego, por fin, ceder hasta ganar la cima del puerto junto a una pequeña explanada de tierra que hace las veces de mirador y nos permite gozar de una buena panorámica mientras recuperamos el resuello.
Hoy nos iremos a casa con una lección bien aprendida: no hay que fiarse de la pendiente media de un puerto.


Fotos:
En el puente sobre el río El Burgo comenzamos el puerto:


Entrando, a nuestra derecha, queda el caserío presidido por los restos de su castillo y escoltado por la Sierra Prieta:


Las primeras rampas son muy suaves:


De hecho salimos de El Burgo sin muchos sobresaltos:


Aunque muy pronto tendremos que “cambiar el pasodoble”:


Vistazo atrás desde el primer repecho de entidad:


Se suceden los cambios de rasante:


Cambia la carretera y también el paisaje:


Cuando clarean los pinos, podemos ver los cercanos peñascos de de la Sierra Prieta y los campos repletos de olivos:


Concluido el quinto kilómetro la pendiente se hace más constante:


Por lo menos para lo irregular que resulta este puerto:




Atrás asoman las cumbres de la Sierra de las Nieves:


Ganamos altitud y perspectiva sobre el paisaje circundante:


A lo lejos asoma la Sierra de Mijas tras una primera línea montañosa:


Claro que nosotros bastante tenemos con dar pedales en estas duras rampas:




La carretera traza un giro a izquierdas y nos permite contemplar por dónde habremos de rodar en breve:


Tras una brevísima tregua, retomamos las rampas de doble dígito con un tramo constante al 10%:


La misma zona, pero desde la parte alta:


Un último descansillo tras una vaguada:


Y afrontamos el final del puerto con otro repecho terrible al 14%:


Aquí ya casi estamos:


Y, después de un buen sofocón, coronamos:


Altimetrías de Puertos de Montaña
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