JAÉN PUERTO DE PONTONES
Hornos el Viejo
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Altitud: 1605 m Distancia: 24,7 km Desnivel: 876 m Pendiente Media: 3,6 % Coeficiente: 222
 

Altigrafía y comentarios enviados por:
Miguel Baeza y Martín Cerván

 

Localización: Nos encontramos en la Sierra de Segura, en la zona nororiental de la provincia de Jaén. Tomaremos como referencia las localidades de Hornos y Santiago de la Espada-Pontones.


Especificaciones: Carretera de unos 6 m. de ancho con excelente firme y señalización y con bajo volumen de tráfico. Las sombras serán intermitentes.

Fuentes: Hasta cuatro hemos visto en toda la subida. La Sierra de Segura suele ser rica en manantiales.

Comentario: No deja de ser anecdótico -y sin embargo refleja a las claras lo que vienen siendo habitualmente los recorridos de la Vuelta a España- que el estreno de un puerto como el de Pontones haya tenido lugar por su vertiente este, de tercera categoría, y que se descendiera por la que vamos a presentar a continuación. Está claro que aquella etapa de 2007 –aciaga edición aquélla, por cierto- empezaba donde empezaba y acababa donde acababa. Ahora bien, el hecho de pasar por él, aunque fuera en descenso, e ignorar el por entonces tan cacareado Collado Agua de los Perros –éste sí que venía al pelo-, pone de manifiesto ese “puedo, pero no quiero” tan frecuente, por desgracia, en el trazado de las etapas montañosas de nuestra ronda.
Coincidiremos, pues, en que este precioso puerto de Pontones no ha tenido un buen comienzo en su “carrera profesional”.
Desde Hornos un rápido descenso nos conducirá, por la margen derecha del embalse del Tranco de Beas, al inicio del puerto en el paraje conocido como “cuesta de la Escalera”, tras una curva de vaguada a derechas. Las primeras rampas de hasta un 11% anticipan lo que nos aguarda a continuación, aunque pronto menguarán dejándonos en un cómodo falso llano. No será hasta Hornos el Viejo, una pequeña aldea que dejamos a la izquierda de nuestra marcha, cuando arranque el verdadero puerto con tres kilómetros a una media del 10%. Un buen número de herraduras aderezan un trazado inicial que cuenta con rampas continuas de máxima exigencia.
Sin embargo, no serán pocos los descansillos que a partir del km. 5 nos vamos a encontrar... Casi tantos como miradores en una carretera que, por ello, podríamos denominar como panorámica. Ahora bien, a cada descansillo sucederá siempre un rampón de aupa... difícil empresa la de mantener un ritmo constante.
El valle del Guadalquivir pronto quedará a nuestros pies escoltado siempre por la abrupta Sierra de las Villas y la de Cazorla y el manto de olivos que cubre las primeras estribaciones del puerto, dará paso a un vasto pinar, tan característico del Parque Natural. Si nos sobra el tiempo y no tenemos reparo en pararnos, un alto en cualquiera de los miradores recompensará con creces el esfuerzo invertido en subir el puerto.
Entrado el octavo kilómetro retomamos la escalada con un durísimo tramo que ya en la anterior bajada hemos tenido ocasión de contemplar. Las rampas apenas sí bajarán del 10%, alcanzando puntualmente incluso el 14%. A medida en que nos aproximamos al cruce de Los Goldines se irá suavizando la pendiente a la par que gozaremos de unos cada vez mejores cuadros sobre la Sierra de Segura.
Aunque ya pasó lo más duro, aún nos quedan tramos de considerable dureza y, lo que es peor, más de la mitad del puerto.
Uno de esos tramos precisamente será el que, tras descender un pequeño repecho y trazar un giro a la izquierda, nos encontraremos a la altura del cruce de la Ballestera. Añadidos a la tralla previa, los 700 m. que nos aguardan, siempre constantes al 12-13% pesarán en nuestras piernas como pesadas losas en los bolsillos de nuestro maillot.
Al fondo vemos que la carretera está a punto de coronar un collado, pero a la velocidad que desarrollamos casi nos parece imposible que podamos llegar hasta ese punto.
El paraje de las Tejoneras da nombre a este primer collado, que se sitúa prácticamente en el cruce con la A-317a, la carretera de La Cumbre. Ya en la cima, la inmensidad de la Sierra de Segura sobrepasa con creces las expectativas que pudiéramos habernos creado sobre la zona.
Pero aún nos queda tela por cortar. Entramos en el valle del Segura con un cambio significativo en el paisaje: las sierras circundantes carecen en su mayor parte de la vegetación de que veníamos gozando, mostrándose más severas de aspecto, una sensación de austeridad que la nieve no hace sino acrecentar.
Varios kilómetros de cómodo descenso, casi siempre muy suave, nos van a llevar a Pontones, hermosa localidad encajonada en la garganta que excava el Segura, cuyas límpidas y azuladas aguas ven la luz algo más arriba, en las Fuentes de Segura.
Tras atravesar el puente, nos restarán tan sólo 6 km. de un ascenso continuamente cortado por suaves bajadas. En algunos momentos la pendiente se aproxima e incluso supera el 10%, pero por lo general el pedaleo nos resultará cómodo. Tras un par de herraduras, las últimas dos, dejamos abajo Pontones inmersos ya en el camino de Santiago de la Espada, localidades ambas que comparten municipalidad. La roca caliza, la nieve, los pinos… todo absolutamente nos produce la sensación de pedalear por auténtica alta montaña. De hecho, coronaremos a 1.605 m. junto a la Sierra del Almorchón y sus más de 1.900 m. de altitud.
Sin duda, un puerto condimentado con los ingredientes más gustosos para convertirse en todo un primer plato del ciclismo nacional.


Fotos:
Bajamos desde Hornos camino del inicio del puerto y disfrutamos de unas magníficas vistas sobre el embalse del Tracon de Beas y la Sierra de las Villas escoltándolo:


Tras el descenso, las primeras rampas serias del puerto:


Primer mirador del puerto, si bien antes de comenzarlo ya habremos dejado atrás varios:


Suaviza la carretera, aunque por poco tiempo:


A la izquierda queda Hornos el Viejo, de frente empieza lo bueno:


En las primeras herraduras la pendiente ya alcanza el 13-14%:


En un pispás ganamos altura sobre el embalse:


Abajo van quedando curvas, mientras que los olivos ya se confunden con el pinar:


Allí abajo ha quedado Hornos el Viejo:


Y algo más lejos, Hornos:


Las rampas al 15% son la norma:


Estos poco más de 3 km. son demoledores


El pinar lo domina todo:


En un descansillo ganamos un nuevo mirador:




Después de una fuerte rampa al 14%, bajamos en pos del mirador de las Huelguecillas, sito en una herradura descendente de elevado porcentaje:


Desde el mirador se aprecia buena parte de la subida hasta el paraje de las Tejoneras:


Nuevo repecho y adivinen… ¡Mirador!



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