| Localización: En la N-120, casi al final de la recta de salida de Valmartín de Valdeorras en dirección a O Barco, tomamos una salida paralela a dicha carretera. Poco después giramos a la derecha para cruzar sobre el ferrocarril y unos metros más adelante encontramos la señalización hacia Arnado, punto de comienzo. |
| Especificaciones: Carretera de unos 4 m de ancho, en buen estado general, salvo un tramo de hormigón atravesando Cesures que está un poco irregular. La señalización vertical se limita a los cruces y la horizontal tiene zonas con líneas laterales que alternan con otras que no tienen nada. Se puede decir que no hay sombras ni tráfico. |
| Fuentes: No las hay durante la ascensión, así que mejor llevar el bidón lleno. Si se nos hubiera olvidado, nos queda la posibilidad de desviarnos hasta el centro de Vales donde hay una junto a la iglesia |
Descripción: Nos encontramos en la comarca de Valdeorras, en la parte más oriental de la provincia de Ourense, atravesada por el río Sil, el Camino de Santiago y por la línea de ferrocarril entre Palencia y La Coruña, inaugurada en 1883, que supuso una revitalización de esta comarca. Zona poblada desde muy antiguo, serían los griegos los primeros en citar a sus habitantes con el nombre de “gigurros”. Los romanos darían un cambio radical a la comarca en su búsqueda del oro del Sil y con la construcción de la Vía XVIII. Su población máxima se sitúa en la época de la Guerra Civil, con unos 40000 habitantes. Luego vendría una importante tasa de emigración, primero hacia países latinoamericanos y posteriormente hacia Europa, hasta reducir el censo a los actuales 25000 habitantes. Quizá a alguien le extrañe el complicado punto de inicio de este puerto. Ello se debe a que por ahí pasó la etapa reina de O Gran Camiño en 2023, siendo éste el último puerto. Por cierto, el amigo Vingegaard venció en las tres etapas que se disputaron en esa edición (la primera se suspendió por una nevada). El paso por este puerto fue un homenaje a los pueblos de la zona que el año anterior habían quedado asolados por unos devastadores incendios. Y así fue cómo los aficionados descubrimos este durísimo puerto, desconocido incluso para muchos ciclistas de la zona. Y de su dureza dan clara fe los números: más de doscientos de coeficiente de dificultad y un 10,5% de pendiente media en menos de 6 km, no son para tomárselos a broma. Deberemos afrontarlo con una cierta preparación y, sobre todo, con un desarrollo adecuado para no quedarnos clavados en alguna de sus rampas que llegan hasta el 22% de pendiente máxima. Salimos de Arnado pasando bajo el espectacular Pazo de Torre Penela construido en la década de 1890, una mezcla de palacio, castillo e iglesia. El puerto comienza cuatrocientos metros después, en el cruce con una pista a la izquierda que se dirige al polígono industrial. Tras otros 300 m llevaderos, confluimos con la carretera que asciende desde el Pol. Ind de A Raña y ya en el mismo cruce, que tiene forma de herradura, nos topamos con una corta rampa al 20%. Y los 800 m que siguen, superan el 15% de media. Es el tramo más duro del puerto, pero media docena de herraduras nos permiten disfrutar de buenas vistas hacia el valle desde diferentes ángulos, lo que servirá de ayuda psicológica para superar este primer reto. Estas vistas nos acompañarán hasta la cima ya que, en 2025, el arbolado aún no se ha recuperado de los citados incendios y todo es monte bajo. Viene luego el paso por Cesures, extraño por su firme de hormigón poco cuidado, que parece no viene a cuento, máxime cuando la pendiente no es exagerada. Pero bueno, no es demasiado largo y sigue el kilómetro más suave del puerto para recuperar un poco. Al final del mismo llegamos al cruce hacia Fervenza, donde vienen otras cuatro herraduras para salvar un repecho de 300 m al 13%. Luego la pendiente disminuye, pero se mantiene en una media del 10% que, a estas alturas, con lo que llevamos gastado, hace daño. Poco antes de coronar, en una curva a izquierdas, abandonamos la carretera que lleva, por terreno casi llano, a Santa Mariña y seguimos por la derecha para enfrentarnos al último reto: 400 m a casi el 16%, muy duros para nuestras machacadas piernas. Si se va a descender hacia O Barco por la otra vertiente, el paso por la aldea nos evita esta agonía, aunque estamos seguros que muy pocos optarán por ella, para no quedarse con el regusto de no haber alcanzado la cota más alta. |
| Mapa situación: |
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