LEÓN FONTE DA COVA
La Baña
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Altitud: 1849 m Distancia: 12,28 km Desnivel: 834 m Pendiente Media: 6,79 % Coeficiente: 183
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Fonte da Cova


También conocido como El Sestíl o Peña Trevinca
Localización: Es la LE-126 que une la comarca leonesa de La Cabrera con la provincia gallega de Orense, atravesando la Sierra da Mina, al pie de la Peña Trevinca.
Especificaciones: Carretera en buen estado de conservación, a pesar del continuo trasiego de camiones de las numerosas canteras de pizarra que inundan la zona: veremos lo que dura. Terreno inhóspito, escaso de arbolado y sin ningún núcleo de población.
Fuentes: La única se halla al inicio de nuestra altimetría, a la entrada de La Baña a la derecha.
Descripción: Aunque la dureza de esta ascensión la hace más digna de mención que muchos otros puertos de mayor renombre diseminados por la geografía peninsular, su fama queda ensombrecida por la tremenda dificultad de la escalada por su vertiente opuesta, la orensana que comienza en Sobradelo. Aún con todo su coeficiente le sitúa cerca de ser considerado como un puerto de categoría Especial y eso que no lo hemos medido desde varios kilómetros antes de la capital leonesa de la pizarra, la típica población de La Baña. Y es que durante más de 5 km la pendiente media se sitúa entre el 1 y el 3%, que, aunque no parezcan cifras reseñables, sí que ocultan alguna rampa incluso al 10% en el poblado de Losadilla, lo que en función del ritmo a que nos fuercen nuestros compañeros de aventura, puede acrecentar considerablemente dicho coeficiente de dificultad que se situaría ya por encima del 200.
Nosotros iniciamos nuestra medición tras ese lento remontar del río Cabrera y en concreto a la altura de Pizarras El Carmen. Es importante recordar que no vamos a encontrar ninguna fuente hasta la cima, así que igual nos conviene adentrarnos en el pueblo donde hay una generosa. Después de la circunvalación moderna y tras una vaguada izquierda afrontamos la rampa más dura de toda la ascensión, al 15%, y pronto otra al 11% justo antes de llegar al cruce a Silván. Si pedaleamos con calma aún podremos contemplar el colosal destrozo que las innumerables canteras han ocasionado a los montes del entorno, que aparecen totalmente rotos por las máquinas del hombre. Pero hay que rendirse a la evidencia y reconocer que mucha de la buena gente de esta tierra depende en su economía de estos montes sagrados para ellos.
Tras una curva de herradura a la derecha y una muy próxima a la izquierda y con rampa del 12%, vemos el final del puerto hacia donde nos dirigiremos por el nuevo trazado de la carretera que ha alargado el recorrido, disminuyendo así la pendiente media de la antigua carretera. En todo nuestro esfuerzo hemos sido vigilados por la mole majestuosa de la Peña Trevinca que parece darnos la autorización de hollar sus laderas y llegar a la cercana, y al mismo tiempo tan distante, Galicia.
Mapa situación: