ALBACETE BORRIQUETA, LA
Graya
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Altitud: 1373 m Distancia: 10,64 km Desnivel: 755 m Pendiente Media: 7,1 % Coeficiente: 174
Borriqueta, La


Localización: En la carretera local A-15 que nos lleva desde la localidad albaceteña de Yeste hasta la localidad jienense de Santiago de la Espada, a 11,5 km de la primera, tomamos a la izquierda el camino rural de Marchana, que tras cruzar el río Segura, nos lleva hacia Graya y Nerpio.
Especificaciones: Se trata de un camino rural asfaltado de unos 4 m de anchura, sin señalización horizontal ni vertical, con dos tramos cortos intercalados de hormigón a su paso por Graya y Marchana. Las sombras se centran sobre todo en el tramo entre Marchana y el mirador, siendo variables durante el resto de la subida. Tráfico prácticamente inexistente.
Fuentes: No nos encontramos con ninguna en toda la subida, si bien podemos aprovisionarnos en Graya, donde sí que hay una, fuera de nuestra ruta.
Descripción: No recordáis aquella rumba de Peret: “Borriquito como tú, tururú, que no sabes ni la ú…”. Porque eso exactamente es lo que nos pasa a muchos de nosotros, cicloturistas, que como hemos escalado los Lagos, Navacerrada, el Veleta o Urkiola, nos creemos que ya lo sabemos todo…¡y lo que nos falta! ¡No sabemos ni la ú en esto de los puertos! ¿Cuántos habéis ascendido a este colosal puerto albaceteño, de nombre tan singular? Pues si te encuentras entre ellos,… no seas “burro” y no te lo pierdas.
Vamos a comenzar nuestra andadura con el río Segura a nuestros pies, en el puente que nos permitirá adentrarnos en la Sierra de Lagos. La subida que hoy nos ocupa va a requerir de una buena dosis de esfuerzo: no en vano estamos ante unos de los puertos más duros de toda Castilla-La Mancha, pero a buen seguro valdrá la pena. ¿Quién sería esa borriqueta que dejó su nombre a esta exigente ascensión? Nosotros no subiremos a cuatro patas, pero también sufriremos de lo lindo sobre dos ruedas.
Después de empezar nuestro pedaleo en el puente, vamos aguas arriba con el Segura a nuestra derecha, atravesando la pedanía de Casas del Río, perteneciente a Graya (algunos prefieren decir La Graya), que lo es a su vez de Yeste. Después de unos primeros 500 m llanos, pegados al río, la carretera comienza a tomar trayectoria ascendente de forma progresiva hasta llegar a la altura de un pequeño cortijo, El Recreo, a la derecha, donde la cosa ya cambia drásticamente y se nos va a poner muy seria: tanto como que el siguiente kilómetro se acerca al 11% de pendiente media: esto ya son palabras mayores, ¿verdad? Justo al llegar a la primera herradura que afrontamos, a derechas, nos sale a la izquierda una pista asfaltada que dejaremos y que, de cogerla, nos dejaría en otra aldea, Casas de la Cuesta. Herraduras enlazadas sin descanso durante este duro kilómetro, entre olivos, donde observaremos claramente cómo vamos cogiendo altura sobre el valle. Dejamos a la derecha, a la salida de una de estas herraduras el cruce hacia la aldea de Macalón.
Pasado este duro kilómetro, que a buen seguro nos habrá costado un calentón, la subida nos ofrece una pequeña tregua en forma de falso llano, donde podremos disfrutar de las vistas que van quedando a nuestra izquierda: el valle del Segura, Casas del Río y la zona de herraduras que ya aparecen abajo: eso ya está vencido. Pero el descanso dura poco y al entrar en Graya una fuerte herradura a derechas con cambio a hormigón incluido, nos sorprende con sus rampas. La superamos y seguimos subiendo por sus calles hormigonadas, salimos de la población y vuelve el asfalto. Las rampas se moderan y se vuelven más continuas, aunque no os relajéis demasiado, que aún queda mucho. Aparecen sombras que, aunque esporádicas, nos hacen más refrescante la subida. El cementerio se queda a nuestra izquierda, como si esperase nuestra derrota sobre las dos ruedas, antes de enlazar dos nuevas herraduras.
Seguimos avanzando, acercándonos poco a poco a Marchana y el asfalto quiere ponérnoslo más complicado, se empina y se acerca de modo amenazador a los dos dígitos antes de entrar en esta aldea. Al hacerlo, nuevo cambio de asfalto a hormigón con herradura a izquierdas incluida antes de abandonar tanto el hormigón como Marchana. Zona dura esta que estamos superando, donde enlazamos otro par de herraduras: de la última sale un cruce a derecha que dejaremos, hacia Marchana de Abajo.
A partir de aquí se suaviza y aumentan las sombras. Será mejor que las aprovechemos antes de llegar a una de las zonas más duras. De nuevo estamos por encima del 10% y pasamos una pequeña vaguada con puente que no llega a cerrar del todo y afrontamos una recta muy dura que nos dejará en el Mirador del Borriquito (o Borriqueta).

Durante toda esta recta tendremos unas vistas impresionantes a nuestra izquierda, que podremos disfrutar desde dicha atalaya. La perspectiva es excelente: abajo todo el valle; de frente, si el día es claro, se aprecia perfectamente Yeste y el Monte Ardal a su izquierda; y a la espalda observamos la herradura que tendremos que superar y la montaña caliza de La Muela, donde se han encontrado restos íberos.
Retomamos la subida con la herradura que hemos observado y poco a poco las rampas se van moderando hasta coronar un primer alto, pero…aún no ha acabado, ya que mientras vamos bajando y retomando aliento, observamos el serpenteo final del puerto, en un collado superior. Aún nos quedará casi un kilómetro y medio final, con alguna zona donde también alcanzamos el fatídico doble dígito, para coronar a casi 1400 m de altitud. Aquí las vistas ya no son tan espectaculares, pero en este caso, la satisfacción de haber podido con él, lo compensa. Y nadie podrá acabar la célebre canción con aquello de “yo sé más que tú”. Tururú.
Mapa situación: