ASTURIAS COLLADA LLOMENA
Puente Vidosa
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Altitud: 998 m Distancia: 7,58 km Desnivel: 705 m Pendiente Media: 9,3 % Coeficiente: 212
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COLORES RAMPAS
Collada Llomena


Localización: La ascensión a esta collada arranca en el Puente Vidosa sobre el río Sella, desde la N-625 que se dirige al puerto del Pontón.
Especificaciones: Carretera perfecta, relativamente ancha y con señalización lateral. Bastantes sombras y tráfico testimonial.
Fuentes: Mejor ir aprovisionados de líquido, porque solo vimos una junto a la iglesia de Viego y no funcionaba. Desconocemos si la han reparado.
Descripción: El parque multiaventura que se ubica junto al Puente Vidosa, es sin duda de los más espectaculares del país, situado en pleno desfiladero de los Beyos y permitiéndonos admirar la impresionante cascada de Aguasaliu desde un puente “tibetano”. Pero eso será otro día, porque el cartel que indica dirección a Viego y Beleño nos marca el punto de inicio de la violenta lucha que debemos librar con este recóndito coloso astur, incluido en el Reto CIMA.
Aunque el primer kilómetro es el más suave de todo el puerto, enseguida nos aparecen las primeras rampas de doble dígito. Estamos remontando el río Santa Gustia por un angosto desfiladero, y preferimos no dar valor a lo premonitorio de dicho nombre, que hace clara referencia a la angustia que nos provoca el reto al que nos enfrentamos. La carretera diseña su serpenteante trazado excavada en la roca, por lo que en esta parte inicial suelen ser frecuentes los desprendimientos. La dureza de la ascensión va ganando paulatinamente en intensidad con rampas cada vez más exigentes .
Tras atravesar un túnel cruzaremos un puente para cambiar de ladera poco antes de afrontar el kilómetro más severo de toda la subida, con un tramo de 600 m casi al 14% de media.
Parece que como que la ruta se estuviera esmerando por respetar el significado del topónimo de Viego, de uso obsoleto, pero que puede referirse a la cúspide de una sierra o montaña. Accederemos a él a golpe de riñones tras unas cuantas revueltas que nos hacen ganar rápidamente altura sobre el lecho del río, con el que nos volveremos a encontrar al paso por el conjunto de casas de la pequeña localidad.
Tras una vaguada izquierda las rampas se vuelven más agradables y así se mantienen tras abandonar el caserío del barrio de Fano, mientras la ruta se estrecha y el asfalto se hace más rugoso. Nos hemos adentrado en una zona más boscosa en donde la pendiente se mantendrá en torno al 8-9% ya hasta la collada, de donde parte a la derecha una pista que nos adentraría en la sierra de Aranga. Vamos aquí a recordar a Jean Rostand: “Nuestro orgullo tiene la misma fuente que nuestra angustia”. El orgullo es nuestro; la angustia se ha diluido en las aguas del río que hasta aquí nos ha conducido.
Vídeo:
            
 
Mapa situación: