TERUEL SAN CRISTÓBAL
Pitarque
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Altitud: 1477 m Distancia: 8,85 km Desnivel: 612 m Pendiente Media: 6,91 % Coeficiente: 174
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San Cristóbal


Localización: El asfaltado en los últimos años de esta antigua pista forestal permite unir las localidades de Pitarque y Aliaga en el Maestrazgo turolense.
Especificaciones: Perfecto asfaltado en una carretera ancha aunque sin señalización horizontal. Ninguna sombra en toda la ascensión.
Fuentes: Desconocidas.
Descripción: Hay puertos que provocan la hilaridad del personal. A veces, la sola propuesta de que alguien nos acompañe a subirlo, hace que a nuestro interlocutor le entre un ataque de risa. En otras ocasiones, ya metidos en harina, el ver el trazado de la carretera que nos aguarda allí arriba también nos hace reír… por no llorar. Pues este recién asfaltado alto de San Cristóbal puede ser catalogado como el nuevo “graciosillo” turolense. Esta carretera, entre las localidades de Pitarque y Aliaga, va a permitir a los cicloturistas que hasta allí se acerquen enlazar varios de los puertos más interesantes de la geografía de esa provincia aragonesa.
Los dos primeros kilómetros discurren en paralelo al río Pitarque y nos adentran, a través de un túnel excavado en la montaña (foto lateral), en un valle interior hermosísimo y alejado del mundanal ruido. Ese sosiego inicial se va a ver alterado seriamente al pasar sobre un puente en zig-zag, y la pendiente de los tres kilómetros siguientes rondará ahora el 6%. Ya estamos inmersos en una de las ascensiones más duras (si no la que más) de todo Aragón y la pendiente media supera enseguida el 8%, con rampas continuas de doble dígito. La visión frontal de una enorme Z en la pared montañosa asusta a cualquier ciclista, por muy avezado que se crea.
Y no es en vano: los tres kilómetros finales son verdaderamente escalofriantes y uno de sus tramos kilométricos se sitúa en un terrorífico 13,8%, con rampa máxima del 19%. Más nos valdrá ir provistos de un buen desarrollo si no queremos convertirnos en el hazmerreír de los colegas. Y llegados arriba, quedando a nuestra derecha la ermita del santo sobre un cerro, la contemplación de los escalones zigzagueantes en la carretera es un espectáculo inolvidable… si lo hemos vencido. Si alguno ha debido echar pie a tierra, quizás preferirá no contárselo a nadie, no vaya a ser que le saquen cantares. ¿Será tu caso?
Mapa situación: