ÁLAVA LANDETA
Okendo
15986 visitas
Altitud: 499 m Distancia: 2 km Desnivel: 293 m Pendiente Media: 14,65 % Coeficiente: 156
Landeta
Localización: No es más que la ascensión a un caserío que lleva ese nombre, desde el barrio de Ugalde, en la A-3632, en la curva de herradura a la derecha que da inicio al Alto de Garate, entre Okendo y Llodio.
Especificaciones: Aunque muy estrecha, se trata de una ruta asfaltada y no va a servirnos su suelo de disculpa para justificar nuestro fracaso en la escalada. Las sombras son abundantes y ningún vehículo osa adentrarse por esos vericuetos, si no es algún casero de los alrededores.
Fuentes: Se desconocen, aunque tampoco nos van a ser necesarias para dos “míseros” kilómetros :-).
Descripción: ¿Eres de los que creen que con tres platos se puede subir todo lo te pongan por delante? ¡Ay incauto! Yo también caí en ese error, hasta que descubrí esta “maldita cuestecilla”. Y total, ¿para qué? Si sois de los que acostumbráis a ascender únicamente puertos de relumbrón no encontraréis ningún sentido a que algunos chalados como nosotros nos embarquemos en semejantes aventuras que no proporcionan ningún prestigio, sino que más bien pueden humillarte en tu orgullo de escalador indomable. Pues esto último es lo que me pasó a mí. Otras cuestas, incluso de mayor coeficiente y pendiente media, también con rampas más duras, incluso al 30%, no habían podido conmigo. O, si lo habían hecho, era cuestión de proveerse de los desarrollos precisos y volver en mejor ocasión a domeñar a la cuestecilla rebelde. Pero en el caso que nos ocupa no me ha quedado ninguna gana de repetir: reconozco mi derrota. Quizás con una bici de monte, algún día: prefiero no perder la esperanza. Y bien que lo intenté. Desde el barrio de Ugalde y a base de sufrimiento pude acceder al de Eskuza, continuamente entre el 14 y el 19%, lo que puede considerarse dentro de un orden. Pero, al pasar unas casas y abandonar las sombras benefactoras, me vi “atado” a una rampa mortal del 25% que parecía no tener fin y que me dejaba sin respiración. ¿Me bajo o no me bajo? Cuando parecía inclinarme por la primera de las dos opciones, conseguí recuperar el aliento aunque, eso sí, sin bajar del 18%, que ya me parecía hasta un alivio reconfortante. En ese momento pude levantar la cabeza y observar lo que me esperaba en los siguientes metros; ahí estuvo mi perdición: ¡HORROR! Hasta aquí hemos llegado, me dije al echar lastimosamente pie a tierra y reconocer mi derrota. El muro que me aguardaba sin prácticamente descanso superaba con facilidad el 27% (el clinómetro no puede señalar pendientes mayores). Así que a pie y resbalando con las calas de mis zapatillas me tomé la molestia de seguir midiendo todo ese tramo. Mis pulsaciones no bajaban (insisto en que iba andando) de 170, durante lo que yo calculo que fueron unos 300 m. Nuevamente al 18% aproveché la coyuntura para volver a subirme a la bici y, por lo menos, llegar pedaleando hasta el caserío Landeta (de feliz recuerdo). Pero la cuesta y yo sabíamos bien quién había sido el vencedor. Y yo que me creía el rey del Angliru o, mucho más cercano, de Pagolar (en Llodio) o de San Antolín (en el monte Artxanda de Bilbao)... Sic transit gloria mundi.

N.B. Si alguno de vosotros consigue escalar -sin pie a tierra y en bici de carretera, claro- lo que yo no pude, le agradecería se sirviera comunicármelo, y pasará a ocupar, sin duda, un lugar preferente en el album de mis mejores colegas “locos de las cumbres”. Quizás así me anime a intentarlo de nuevo algún día.

N. de Ander: El que en la descripción narra en 1ª persona su duelo con la cuesta de Landeta y después reta a cuantos chalados osen realizar lo que no él pudo, naturalmente es Juanto.
Mapa situación:



La mayoría de los mapas están obtenidos del MAPA DE CARRETERAS editado por el Ministerio de Fomento o de Google Maps