GRANADA GUÁJARES, LOS
Guájar Faragüit
565 visitas
Altitud: 822 m Distancia: 14,03 km Desnivel: 726 m Pendiente Media: 5,18 % Coeficiente: 134
VER LEYENDA
COLORES RAMPAS
Guájares, Los


Localización: Es la GR-3204 que desde el valle del Guadalfeo se dirige hacia Pinos Genil al norte.
Especificaciones: La carretera se estrecha a partir de la capital de Los Guájares, pero su reciente asfaltado nos facilita la ascensión. No hay apenas tráfico, aunque tampoco tendremos la sombra salvadora en los días tórridos.
Fuentes: Desconocidas: más nos valdrá entrar a algún bar en Guájar Faragüit por si la necesitáramos más adelante.
Descripción: La Costa Tropical de Granada cuenta con un paraíso interior al que merece la pena asomarse, más allá de sus pueblos costeros y sus turísticas playas. La sierra de Los Guájares es el primer escalón montañoso que nos acerca a Sierra Nevada desde el mar. Enclavado en este entorno, encontramos el municipio de Los Guájares, formado por tres pueblos blancos de calles empinadas, fuentes refrescantes y aroma floral, que constituyen un remanso de paz y un enclave natural y paisajístico único en la provincia. Esos tres núcleos de población son los de Guájar Faragüit, donde se ubica el ayuntamiento, Guájar Fondón y Guájar Alto. Tres pueblos que fueron independientes hasta que se fusionaron en 1973.
Sus primeros pobladores fueron probablemente almohades que vivían en alquerías. Con la Reconquista, el territorio fue repartido por los Reyes Católicos entre algunos de sus principales lugartenientes. Durante la llamada Guerra de las Alpujarras se vivió aquí uno de sus episodios más sangrientos, al remontar las tropas del marqués de Mondéjar el curso del río de la Toba con la orden de pasar a cuchillo a cuantos moriscos encontraran a su paso.
Tras la expulsión de los moriscos y la posterior repoblación del lugar con colonos de otras regiones, las alquerías que hasta entonces ocupaban el valle quedaron reducidas a los tres Guájares actuales. Lo que quedó abandonado fue el antiguo poblado fortificado conocido actualmente con el nombre de “El Castillejo”, cuyas ruinas almohades siguen atrayendo a multitud de curiosos y aficionados a la arqueología.
Dicen que el topónimo Guájar se deriva del vocablo árabe Wa-run, que significa abrupto, escarpado, de difícil acceso. Por tanto, su denominación hace referencia a la casi inaccesibilidad de los tres pueblos. Tanto es así que su estructura y topografía implicaron en su momento una modificación del espacio físico, para lo que se realizaron acequias de derivación y otras obras hidráulicas, así como el aterrazamiento del terreno para cultivos agrícolas. Estos sistemas de regadío aún perduran en la actualidad.
Para encaramarse a los lomos de la sierra de los Guájares deberemos hacerlo por este puerto de 14 km y sin especiales dificultades, salvo dos de ellos, seguidos, eso sí, con una media cercana al 9% y una rampa máxima del 12% puntual. Partiremos desde la misma ribera del Guadalfeo, para iniciar a poco de pasar el núcleo de La Bernardilla una primera parte, hasta Guájar Faragüit, de carretera ancha y bien señalizada que va remontando el valle del río de la Toba quedando en el Km 5 a nuestra izquierda el acceso a Guájar Fondón.
En el núcleo donde se sitúa el ayuntamiento, dejamos a la izquierda, atravesando el centro urbano, la desviación hacia Guájar Alto, precisamente la más pequeña de las tres y la más alejada de la costa, con lo que es la que mejor hace honor a su nombre. Entramos así en la segunda parte del puerto en la que la calzada se estrecha y la soledad se va adueñando del territorio. No somos más que jinetes en montura metálica trotando alegres por en medio de la nada.
Y si el sol aprieta mucho, al coronar nos vendría muy bien que la Venta de la Cebada estuviera abierta, pero hace años que solo nos queda la esperanza de que quizás algún día… Hoy solo vemos un palacete construido a principios del siglo XX, de propiedad particular y en un deterioro galopante. Incluso la maleza no te deja llegar a un par de aljibes que podrían salvarnos. La torre que queda a la derecha del camino casi seguro que fue una antigua atalaya morisca que luego los cristianos afianzaron para que formara parte de la vigilancia de tan importante ruta que permitía el acceso entre la costa (por donde podían llegar los siempre incómodos moriscos del norte de África) y la Vega de Granada.

Mapa situación: