TAPLA, PASO
Otsagabia
NAVARRA
Foro
30529
1369 m 11,49 km 574 m 5 % 97



Localización: Comenzamos en el Km 2,5 de la NA-2012. Podíamos haber comenzado en Otsagabia, pero la pendiente no llega al 2% hasta llegar a este punto. Como referencia, en el inicio hay una pista a la derecha, luego un puentecillo y un negocio de venta de leña.
Especificaciones: Carretera de unos 4 m de anchura, con asfalto perfecto y señalización horizontal lateral. Se alternan tramos de sombras con otros despejados y el tráfico se hace notar los fines de semana de buen tiempo.
Fuentes: No existen durante la ascensión, así que habrá que surtirse en Otxagabia donde sí las hay.
Descripción: La Sierra de Abodi es una de las referencias pirenaicas más atractivas en tierras navarras. Ese atractivo reside fundamentalmente en la enorme riqueza paisajística y ecológica que encierra el renombrado Bosque de Irati, cuyos hayedos ostentan una bien merecida fama en toda Europa, tanto por la extensión que abarcan como por el encanto y magnificencia del arbolado que en él podemos admirar. Pero no estamos aquí para alabar la grandiosidad de la Madre Naturaleza sino para comentar el no menos singular interés que este Paso Tapla, que atraviesa la Sierra desde Otsagabia hasta las conocidas como Casas de Irati, despierta en todo cicloturista que se precie. Desde el citado punto de inicio, remontaremos el río Zatoia durante casi 3 km, disfrutando del paseo en este primer tramo todavía en sombra.
El puerto propiamente dicho se inicia al finalizar un nuevo valle que ha aparecido ante nuestros ojos, con varias bordas que le otorgan un aire bucólico y pastoril ciertamente mágico. En concreto, trazaremos una curva a la derecha tras pasar dos de esas bordas y la magia del valle da paso sin solución de continuidad a la tensión muscular que nuestras piernas empiezan a experimentar. Este es quizás el kilómetro más duro de toda la ascensión, que posteriormente se va situar entre el 5 y el 6%, según vamos trazando sucesivas curvas y recurvas, algunas de herradura, y admirando con orgullo el valle que se rinde a nuestros pies y evitando con una de esas herraduras el darnos directamente de bruces con una pared rocosa que se interpone en nuestro paso. En esta vertiente los hayedos son más bien escasos y pequeños y, al acabar el último de ellos, podremos contemplar allá en lo más alto el fin de nuestra ruta, cuando aún nos queda algo más de un kilómetro para coronar.
Una vez alcanzada nuestra meta, no debemos perdernos el panorama espléndido que se puede admirar si nos situamos en el Mirador de Goñiburu, desde donde podremos divisar el Anie, la Mesa de los Tres Reyes, el Petrechema y la Sierra de Leyre.
Mapa situación: