PIRINEOS
SUPERBAGNÈRES
Bagnères-de-Luchon
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Altitud: 1795 m Distancia: 17,25 km Desnivel: 1158 m Pendiente Media: 6,71 % Coeficiente: 245
Superbagnères



Localización: Transitamos por la D125 hasta el cruce hacia el Hospice de France, donde continuaremos por D-46 hasta la cima del puerto.
Especificaciones: Carretera en buen estado, de anchura suficiente y con señalización horizontal. Pocas sombras al inicio y ninguna en la segunda mitad. El tráfico puede ser frecuente en días festivos de buen tiempo.
Fuentes: Desconocidas.
Descripción: Bagnères-de-Luchon, la “Reina de los Pirineos”, se asienta en un paisaje majestuoso donde las grandes montañas ejercen toda su magia. Rodeada por las 13 cimas más célebres de la cadena, -con la más alta de todas ellas, el Aneto (3404 m)- vive bajo el signo del agua: agua de nieve, agua de los torrentes que bajan de la montaña, agua de las termas famosas desde la Antigüedad, agua de las fuentes del valle.
Ya famosa en la época galo-romana por sus baños, Luchon se convirtió a mediados del siglo XVIII en una ciudad frecuentada por los grandes de la época, desde Richelieu hasta Napoleón III pasando por Alexandre Dumas, Gustave Flaubert y muchos más. Esta ciudad termal cuyas aguas han sido a lo largo de la historia cortejadas por la alta sociedad ha conservado una arquitectura elegante, un estilo Belle Époque que le confiere todo su encanto: villas refinadas o pintorescas como la de Edmond Rostand o los famosos “chalets russes”, moradas neopalladianas y hoteles señoriales, sin olvidar el teatro a la italiana, el casino edificado en el siglo XIX y varios museos.
Pero es que además en la “Reina de los Pirineos” se vive el deporte del pedal con auténtica pasión. Si quieres sentir el ciclismo en todo su esplendor, tienes que visitar una de sus catedrales. De aquí parten puertos inmortales como Peyresourde, Portillon, Balès, Hospice de France y este que hoy nos ocupa. Allí el ciclismo es pasado y sobre todo futuro. Porque el presente nos va a tener entretenidos un buen rato para superar una ascensión de 17 km a casi el 7% de media hasta coronar en la Estación de esquí.
A la salida de Luchon, al dejar el cruce hacia el Portillon y el valle de Arán a nuestra izquierda, iniciamos esta ascensión cuyo primer kilómetro es prácticamente de falso llano mientras nos adentramos en el valle de la Pique, con las altas cumbres haciendo de telón de fondo de un escenario impresionante. Al llegar al Pont del Ravi, el Hospicio de Francia nos quedará pendiente para otro momento, y nosotros cambiaremos de ruta para recorrer ahora el al valle del Lys, donde iremos en busca de la ladera que trepa hacia la estación invernal.
Llegados a la primera herradura dejaremos a la izquierda la carretera que continúa por el valle que traemos en dirección a la Garganta del Infierno (otro enclave de imprescindible visita). Nos quedan 9 km sin descanso, sin grandes rampas pero con varios tramos con pendientes del 10-11 %. Las vistas sobre el valle del Lys son impresionantes mientras subimos por una carretera bastante ancha y en buen estado que serpentea por las praderas de la vertiente sur de la estación con unos cuantos lacets de gran belleza, atraídos por los espectaculares tres miles de la cadena fronteriza: el Quayrat, el Lézat y los Crabioules.
El kilómetro final es el más exigente de toda la subida y nos hará exprimirnos a tope para llegar a la gran plataforma (en realidad un gran parking) donde se halla la estación de esquí y el Grand Hôtel de Superbagnères, un edificio construido en 1922 en el estilo de la Belle Époque y que se divisa desde todas las cumbres circundantes. Aquí han vencido algunos de los más grandes de la historia del Tour, como Bahamontes, Fuente, Hinault, Lemond y Robert Millar. Nosotros no somos ciclistas profesionales, pero el espíritu con el que afrontamos cada reto, sería digno de cualquier maillot amarillo. Aunque a alguno, al ver la telecabina que asciende en unos minutos desde el mismo Luchon, se le quede cara de tonto.
Mapa situación: