PIRINEOS
CAP DE LONG
Saint-Lary-Soulan
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Altitud: 2175 m Distancia: 22,9 km Desnivel: 1338 m Pendiente Media: 5,84 % Coeficiente: 278
Cap de Long



Localización: En la rotonda, lado SO de Saint-Lary-Soulan, seguimos la D929 hasta la cima.
Especificaciones: Hasta Fabian, carretera amplia con señalización completa y firme en perfecto estado. Tras dejar a la izquierda la carretera hacia el túnel de Bielsa, la carretera se estrecha y desaparece la señalización horizontal. Sombras abundantes que escasean en la parte final y más tráfico del que desearíamos, sobre todo hasta Fabian.
Fuentes: Solo hemos visto una a la entrada de Fabian, pero en 2023 está sin agua y tiene toda la pinta que lleva mucho tiempo así. Por tanto, en imprescindible aprovisionarse en Saint-Lary. Dentro de la localidad hay unas cuantas fuentes.
Descripción: Saint-Lary-Soulan es una comuna francesa, lindante con España, el el departamento de Altos Pirineos en Occitania. Allí se ubica la comarca conocida como “Pays d’Aure” formada por tres valles, entre ellos el de Aure que es donde se asienta la localidad. Una comarca ésta, con un patrimonio natural incomparable: nada menos que dos zonas catalogadas Natura 2000, una reserva nacional y once zonas naturales de interés ecológico. Las laderas de los montes que la rodean, algunos superan los 3000 m, están salpicadas de lagos de diferente tamaño, habiendo catalogados más de setenta. Tradicionalmente este valle era un fondo de saco ya que, hasta la construcción del túnel de Bielsa inaugurado en 1976, no tenía salida hacia el sur. Esto ayudó a que fuera un lugar donde apenas llegaron conflictos bélicos, de modo que se preservan sus raíces medievales. Por contra, sufrió una fuerte despoblación en el siglo XIX, paliada después de la 2ª Guerra con la llegada de obreros para la construcción de presas en lagos naturales para la explotación de la energía hidroeléctrica. Hoy en día, el aprovechamiento de sus innumerables recursos turísticos es la principal fuente de su economía. Todo un paraíso para los amantes del esquí, con varias estaciones cercanas, montañeros y cómo no de los cicloturistas. Saint-Lary es pequeño, no llegan a mil los habitantes censados, pero absolutamente acogedor, con bonitos edificios antiguos, un balneario y lejos de esos mastodónticos edificios que suele traer consigo el auge turístico.
Desde Saint-Lary se pueden ascender más una docena de puertos de categoría especial. El Tour estuvo un tanto remiso a la hora de visitar esta zona, ya que no fue hasta 1974 cuando hizo su primera aparición con la victoria de Raymond Poulidor en Pla d’Adet. En los siete años siguientes, este puerto solo faltó una vez a la cita. Desde entonces, estos lugares han sido una constante en la Grande Boucle con ilustres vencedores. En 2021 sería Tadej Pogacar el vencedor en el Portet. Al año siguiente volvería a ganar en Peyragudes tras pasar por este valle camino de Val Louron-Azet, puerto que también arranca desde Saint-Lary.
Vayamos con una breve descripción del puerto que nos ocupa. Cap de Long es uno de esos puertos que te enamora, sobre todo en su segunda mitad. No es un puerto especialmente duro, ya que ningún kilómetro llega al 9% de pendiente media, exceptuando el repecho final, y la pendiente máxima se queda en un 7%. Pero sus 23 km de distancia se notan en las piernas. Los 8 km iniciales, hasta Fabian, son muy suaves y vienen bien para calentar las piernas. Vamos por el fondo del valle, sin mucha cosa especial que resaltar. Íbamos a decir que allí abandonamos la carretera principal, ya que así lo parece porque se estrecha mucho y la más aparente es la que va hacia el túnel de Bielsa. Pero no; la que seguimos sigue siendo la D929 que es la que traemos desde Saint-Lary. En los diez siguientes, bastante más exigentes, seguimos por el fondo del valle, a través de un cerrado y bonito bosque trazando algunas parejas de herraduras, hasta llegar en el km 18 a los Lacets des Edelweis, seis herraduras enlazadas en medio kilómetro. Puro espectáculo. Poco después dejamos a la derecha el desvío al Lac d’Aumar pasando por el Lac d’Orédon. Recomendamos que al descender os metáis por ahí; merece la pena. Otros 2 km fuertes bordeando el Lac d’Orédon que apenas vemos por el arbolado y llegamos a un descansillo de 500 m en suave descenso que bien haremos en aprovechar, para afrontar el kilómetro final con casi el 10% de pendiente media. Tramo que seguro haremos con más calma de lo habitual, mientras trazamos cuatro herraduras, por dos motivos: primero, porque las piernas pesan ya a estas alturas y segundo para disfrutar del espectáculo de lo que nos rodea. Tras coronar podemos hacerlo aún mejor. Y si está abierto el bar, podemos sentarnos a tomar algo disfrutando de las vistas hacia el lago.

Mapa situación:

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