| Especificaciones: Carretera amplia con señalización completa excepto las líneas laterales en la calzada. Del km 30,4 al 31,4, carretera estrecha sin ningún tipo de señalización. Luego, hasta la urbanización de Val Thorens, carril bici (bicipista), callejeo y un tramo de carretera sin señal alguna hasta los Chalets Du Thorens. En todos los casos, firme en perfecto estado. Tráfico variable en función de la época (es un gran complejo turístico y deportivo). Sombras abundantes en la primera mitad que luego van mermando hasta desaparecer a partir del km 20. |
Descripción: Estamos en Moûtiers, dentro de la comarca de Les Trois Vallées (Los Tres Valles), así llamada por la existencia de tres valles, Tarentaise, Bozel y Belleville, que confluyen precisamente en esta localidad. Seguiremos el curso del tercero, yendo aguas arriba por el curso del río Doron de Belleville. Moûtiers no es una localidad muy importante, pero sí acogedora y con un clásico aire alpino. Base para acometer míticas ascensiones a colosos, como puede ser éste que tiene varias posibilidades de acceso, o a otros tan conocidos como La Madeleine, La Plagne, Méribel, Courchevel, etc., además de un buen manojo de subidas apenas conocidas, pero que superan los mil metros de desnivel. No en vano estamos en una de los mayores complejos del mundo en lo que se refiere a cantidad de pistas de esquí, con más de 600 km practicables. Pues eso, que estamos ante un gigante. Casi 2000 m de desnivel, cifra que supera en el acumulado ya que tiene unos tramos en descenso, 37 km y un coeficiente de dificultad por encima de los 400 puntos, es algo poco usual. Importante tomárselo con calma, porque en la parte final nos hemos salido de la ruta habitual para seguir por una vía ciclista que han habilitado hacia 2022 y que presenta unas rampas realmente duras. La primera tacada son 8 km sin descanso alguno, con una pendiente muy constante de entre el 6 y 7%. Aunque trazamos seis curvas de herradura, tiene muchos tramos rectilíneos que acaban haciéndose pesados. Son una trampa porque la carretera es ancha y nos da la sensación de no avanzar. No cometamos el error de forzar más de lo que deberíamos. Tampoco las vistas son muy llamativas para distraernos un poco. Pasado este primer tramo, sigue un ascenso más suave hasta cerca de St-Martin-de-Belleville. Un buen tramo de descenso nos lleva a afrontar el siguiente escalón, muy parecido al primero, pero algo más empinado ya que sus 6,5 km arrojan una pendiente media del 7,5%, cifra ya de una cierta exigencia. La tónica general es muy parecida a la primera parte. Carretera muy ancha con bastantes zonas casi rectas que bordea los pueblos, algo que ya hemos ido viendo en los dejados atrás. Al llegar a St-Martin, el perfil lo hemos trazado por la carretera general, pero recomendamos atravesar el pueblo. La distancia es la misma y es mucho más bonito. Nos saca un poco de la rutina. Zona suave hasta Praranger y nuevo tramo, calco de los dos anteriores. En su parte final atravesamos el complejo residencial de Le Menuires hasta llegar a la urbanización de Reberty. Allí trazamos hasta diez herraduras para llegar a las casas de la parte alta. Tras la última, entramos en la pista acondicionada para bicicletas que nos recibe con un kilómetro en el que la pendiente no baja del 10% y tiene una punta del 19%. Seguimos ascendiendo otro par de kilómetros con un par de zonas en las que las rampas llegan al 14-15%, antes de descender a Val Thorens, urbanización que atravesamos en dirección SE hasta llegar a la residencia de Le Chamoix d’Or. No hay indicación alguna para llegar al final en la residencia Les Chalets du Thorens, así que habrá que seguir las indicaciones de GPS o preguntar. Ese medio kilómetro final también supera el 10% de media. |