ESTADOS UNIDOS
PIKES PEAK
Cascade
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Altitud: 4301 m Distancia: 31 km Desnivel: 2104 m Pendiente Media: 6,62 % Coeficiente: 536
Pikes Peak



Localización: En plena Ruta 24 dirección a Colorado Springs tomamos a mano derecha la salida hacia Cascade buscando la indicación Pikes Peak Highway. Una vez rebasada la pequeña localidad iniciamos el ascenso a mano izquierda en un arco perfectamente señalizado.
Especificaciones: Carretera ancha en su totalidad con la inconfundible línea amarilla estadounidense. Importante llevar dólares en el bolsillo porque del peaje no nos libraremos ni aun siendo ciclistas, ya que se trata de una carretera privada con varios puestos de vigilancia y donde se realiza una buena conservación de pavimento e instalaciones.
Fuentes: No hemos localizado ninguna a lo largo de la subida por lo que conviene ir bien provistos de agua y alimento en una ascensión interminable.
Descripción: “Pikes Peak International Hill Climb” (Subida de Montaña Internacional de Pikes Peak), conocida también como “The Race to the Clouds” (La carrera hacia las nubes), es una carrera de montaña que tiene lugar en Pikes Peak, estado de Colorado, cada julio desde el año 1916, por lo general el Día de la Independencia de los Estados Unidos (4 de julio). Participan diversas clases de: automóviles, camiones, motocicletas y cuatrimotos, para acabar a más de 4 km de altura sobre el nivel del mar: todo un reto para hombre y máquina.
En 2002 la ciudad de Colorado Springs se vio obligada a asfaltar la pista: un 10% cada año hasta su finalización. Esto llevó a disputar varias ediciones de la carrera con el trazado parcialmente asfaltado y con tramos sobre grava.
Pikes Peak posee una larga lista de factores que la convierten en una carrera sin igual en el mundo de las competiciones de motor. Uno de ellos es la altitud a la que se desarrolla, en la que un motor de combustión estándar pierde alrededor del 30% de su potencia
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Pero los motores no son los únicos que van a notar el menor oxígeno una vez superados los 2500 m de altitud: los pulmones de los intrépidos ciclistas también deberán estar preparados para ese reto. Entendemos que cuando se superan los 300 puntos de coeficiente de APM estamos hablando de este tipo de puertos; por tanto los que superan los 500 forman otra especie de categoría: los especiales de los especiales. Pero el Pikes Peak aún es más que eso. Para calcular un coeficiente únicamente se toma en consideración la distancia y la pendiente de cada kilómetro, considerando el resto de los factores constantes. No sería descabellado afirmar, pese a que no se tenga en cuenta en el coeficiente, que afrontar pendientes del 10% a más de 3000 m de altitud equivaldría a un esfuerzo similar al de pendientes de un 12-13% a niveles normales donde la falta de oxígeno no es tan notoria. No es igual para cada organismo y por tanto no se tiene en cuenta a la hora de otorgar un coeficiente, pero es un dato que no debería olvidarse.
El comienzo ya claramente por encima de los 2000 m de altitud es seco y duro, con 4 km al 7,7% de media, pero que se ven penalizados por el amplio descanso que hay en la zona del peaje y donde, pese a ir en bicicleta, vamos a tener que detenernos y pagar si queremos afrontar esta escalada. Eso sí, el asfalto será impecable en toda la ascensión y no habrá pues excusa que poner en este sentido si finalmente no conseguimos nuestro propósito.
Los siguientes 5 km, aproximándonos a la psicológica barrera de los 3000 m serán algo más suaves, al 5,6%. Llegados a ese punto afrontaremos la parte más sencilla de la escalada, mientras superamos el “Visitor Centre” y el punto de inicio de la carrera de coches. Si no conociéramos los números de la subida podríamos confiarnos en la empresa que tenemos entre manos. La realidad es que llevamos 14 km de escalada, de los cuales de verdad duros solo los cuatro primeros. ¿Dónde está ese superpuerto? En algún momento algo grande tendrá que venir.
Y así es, el puerto afronta sin previo aviso un cambio radical. Vamos a pasar de los 2920 m a los 3943 m en 11 km al 9,3% de pendiente media. Afrontar este tramo de 11 km a esta altitud y con esta pendiente supone un esfuerzo muy superior a lo que sería superar un muro así a otras cotas. Habrá gente que lo lleve mejor que otra y cuyo motor se resienta menos, pero todos de un modo u otro vamos a pagar un peaje enorme. Este tramo del puerto, sin duda alguna el más difícil, es bastante regular. La carretera está hecha tratando de no sobrepasar el 12% de pendiente en ningún momento. El muro y la montaña parecen no tener fin y resulta sobrecogedor ver cómo discurre el trazado de la carretera que nos conduce inexorablemente hasta la misma cima.
Superado este muro cuyo final está en el parking “Devils Playground”, el puerto nos va a dar un pequeño respiro por espacio de 3 km que nos conducen a la barrera psicológica de los 4000 m y al muro final. Los últimos 3 km son de nuevo muy exigentes, los cuales, unidos al esfuerzo que llevamos y a una altitud a la que no estamos acostumbrados a pedalear, hacen que nuestra gesta sea difícil de olvidar. Afrontar este último muro final de 3 km al 9% en un asfalto cuidado y perfecto, nos hace entender que quizás el pago de un peaje, pese a subir sin ayuda de otro motor que no sean nuestras piernas, puede estar justificado. Nuestra alegría en la cima de la montaña, a la cual no le queda un metro más por subir, estará más que justificada. Podremos entrar en la tienda de souvenirs y comprar de todo, pues hay que reconocer que lo tienen bien pensado y montado. Incluso hay furgonetas que suben a la gente para que luego bajen el puerto en bicicleta sin ningún esfuerzo en la subida.
Hay especiales, y especiales dentro de los especiales y, aunque pueda parecer que la palabra es redundante, el que venga a conocer esta subida, estará de acuerdo en que esta ascensión es muy especial.
Mapa situación: