ITALIA
NIVOLET
Locana
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Altitud: 2617 m Distancia: 40 km Desnivel: 2006 m Pendiente Media: 5,02 % Coeficiente: 444
Nivolet



Localización: Es la SP-460, que pasa a ser la SP-50 a partir de Ceresole Reale.
Especificaciones: Carretera de diferente anchura y suelo en función del punto en el que nos encontremos. En general, al tratarse de una carretera de alta montaña. No dispone de señalización central, pero el estado general es bueno. Sombras a tramos que desaparecen a medida que ganamos altitud.
Fuentes: Varias al paso por los diferentes pueblos: hay que estar atentos.
Descripción: Nuestra ascensión se inicia a orillas del río Orco, cuyo curso remontaremos hasta sus fuentes. Como es habitual en los grandes Alpes, el trayecto inicial recorre un largo valle con suave pendiente que nos va introduciendo en el macizo montañoso. Este collado no es una excepción y presenta una larga marcha ascendente a partir de la pequeña villa de Locana, población que da nombre al valle y que se encuentra situada a 613 m de altitud, punto en el que comenzaremos nuestra marcha.
La carretera de anchura normal y en buen estado, recorre todo el fondo del valle tomando altura suavemente y haciendo límite por su derecha con el parque nacional Gran Paradiso. Paralelo a nuestra ruta desciende el río Orco, ocupando el centro del estrecho valle. Pasamos la pequeña población de Cusalva, para después aumentar la pendiente al paso por Fornolosa. Continuamos el ascenso por el fondo del valle y, una vez pasado Fei, la carretera se inclina apreciablemente trazando dos curvas de herradura que una vez saldadas nos permiten relajarnos del esfuerzo y cruzar seguidamente la estrecha calleja de Inferiore. Un par de túneles, no demasiado largos, dan acceso al municipio de Noasca.
Atravesamos dicho pueblo y, una vez cruzadas sus estrechas y animadas calles, nos enfrentamos a una impresionante pared del 13% que, tras cuatro curvas de herradura y un nuevo muro de 500 m con la misma pendiente, nos deposita en el primer rellano, cien metros por encima del pueblo. Recuperamos aliento y según recorremos este descansillo, vamos apreciando al fondo la nueva e imponente muralla que nos aguarda. Es el momento de abandonar la carretera principal, que se introduce en un largo túnel de 3,5 km, para seguir por la “antigua strada” donde deberemos hacer frente a los 2 km más exigentes de toda la ascensión, pues ambos superan el 10% de pendiente media y un máximo cercano al 15%.
Al llegar a la boca superior del citado túnel, encontraremos una zona mucho más llevadera, pero enseguida y poco a poco la pendiente se reanuda comenzando a hacer su aparición hoteles, albergues y algunos comercios. Nos aproximamos a la villa de Ceresole Reale, situada sobre el embalse del mismo nombre. Coronamos la parte alta de la población y descendemos siguiendo nuevamente la carretera hasta la orilla del lago, para luego llanear dirección oeste hacia el fondo del valle y afrontar la segunda parte del collado del Nivolet, cuyo aspecto es mucho más alpino que el del valle inferior.
A los 3 km de pasar Ceresole la pendiente se reanuda justo cuando la carretera se introduce en un pequeño bosque. Después de un corto y suave tramo a orillas del arroyo de Orco, la pendiente aumenta bruscamente y, tras dibujar un par de curvas de herradura al pie de la muralla de roca que nos domina por la derecha, entramos de lleno en la parte alta de la ascensión, la más espectacular de toda la escalada. La pendiente se sitúa ahora en torno al 8-9% mientras la carretera recorre la ladera de la montaña trazando continuas curvas y oponiendo a nuestro ascenso algunos tramos adoquinados que por fortuna no duran mucho. Vamos tomando altura y divisamos a nuestra izquierda las cumbres de los picos de Levanna, con sus más de 3600 m de altitud, rodeados por pequeños glaciares. Superamos un total de 11 curvas de herradura, cada vez más próximas entre sí, y emergemos sobre un enorme farallón de roca para alcanzar un mirador junto a un restaurante a partir del cual el terreno se presenta más suave, al menos en apariencia. Continuamos nuestra progresión por un terreno algo más cómodo y dejamos a nuestra izquierda el muro que cierra el lago de Serrú. Coronamos poco después un alto a 2325 m de altitud en el centro del circo de montañas dominando un nuevo lago que aparece a nuestros pies en nuestro camino hacia el Nivolet. .
Descendemos poco más de 1 km hasta la orilla de este nuevo lago cuyo nombre es Agnel (2288 m), y reanudamos la ascensión durante otros 4 km con continuas herraduras por un terreno rocoso y quebrado con tramos de carretera en regular estado. Por fin, después de 37 km de ascensión desde Locana y 2000 m de desnivel, que se convierten en más de 2100 reales si tenemos en cuenta los descensos, coronamos el passo del Nivolet a 2617 m de altitud.
El mirador ubicado justo antes de coronar, es parada obligada para todo cicloturista o montañero que se precie. El espectáculo es de tal magnificencia que si la emoción te embarga y se te escapa alguna lágrima, no pases apuro: hemos sido muchos antes que tú los que hemos sucumbido ante tal escenario. La carretera sigue en descenso hacia dos nuevos lagos y un refugio-restaurante, donde se convierte en pista de tierra, pero ese breve descenso bien merece la pena para vernos obligados a retroceder y admirar de nuevo tanta grandeza. Y nos hallamos a apenas 10 km en línea recta del col de l’Iseran. ¡Casi nada!

(texto adaptado de nuestro amigo y “maestro” Mario Ruiz)
Mapa situación: