| Localización: Unos 15 km al sur de Trento, encontramos la pequeña localidad de Besenello. La ascensión comienza en el cruce de la vía Roma con la vía Calliano. Vamos buscando la vía Scanuppia que es el nombre del camino que nos llevará a la cima. |
| Especificaciones: Primer kilómetro asfaltado y luego pista hormigonada estrecha, con hormigón liso aunque bastante rugoso e irregular por zonas, sin apenas señalización alguna. El medio kilómetro final, más suave, es de pista de tierra. Sombras continuas. Te puedes encontrar con algún todoterreno. |
| Fuentes: Aunque no en las calles de la ruta, sí hay varias en Besenello donde nos podemos aprovisionar. En el Km 3,5, en Maso Pener, hay una frente a la ermita de Anzelini. |
Descripción: Este puerto es conocido en la zona como Vía Scanuppia, una pista de montaña, ahora hormigonada, que nos lleva hasta una pradería de montaña donde se asienta el palacio Malga. Este edificio originario del siglo XVI, fue en principio una fortificación para controlar y defender el territorio y el acceso al valle. Luego fue usado para actividades cinegéticas y pastoriles, y en tiempos más modernos fue residencia de verano de la famosa familia Trapp. Este puerto, junto a su vecino Pozza San Glisente están considerados como los puertos más duros del mundo, aunque a buen seguro habrá otros a considerar porque el mundo es muy grande. Definir esta subida es fácil: solo para locos, pero que muy muy locos. En nuestro maillot luce eso de “Los locos de las cumbres”, pero entiéndase que nos referimos a una locura ponderada hasta ciertos límites. Nunca se nos ocurriría acometer un reto como éste, fundamentalmente porque está fuera de nuestra capacidad física. Pero bueno, ya que unos compañeros de fatigas menores (las fatigas, no los compañeros), y sobre todo grandes amigos, se atrevieron con este coloso y lo midieron, traemos a estas líneas sus datos y algunas de sus impresiones. Lo primero, sentar las bases del material necesario: olvidarse de llevar una bici de carretera convencional. Solo recomendamos gravel o BTT. Y un desarrollo de al menos 30x42 o mejor 30x50. Y por supuesto, preparar la ergonomía de la bici para esas rampas: sillín adelantado y manillar lo más bajo posible porque hay que adelantar el c.d.g. si no queremos hacer un caballito. Y no olvidarse de unos buenos frenos, porque el descenso es durísimo. Mejor de disco, porque si tenemos frenos de zapatas vamos a tener que parar unas cuantas veces para refrigerar las llantas. No estamos ante una ascensión demasiado vistosa, ya que toda ella discurre por el interior de un cerrado bosque, pero tiene su belleza. Yendo con sus datos, el gráfico lo dice casi todo. La pendiente va aumentando gradualmente desde el inicio hasta casi finalizar el primer km, donde ya tonteamos con el 20%. Ese tramo es el único que está asfaltado. Encontramos un puente, un cruce a una cantera que vemos y 100 m de descenso para entrar en el hormigón. Ahí comienza el infierno, con una señal que indica un 45% de pendiente, cifra a todas luces exagerada. Quizá pueda tener ese porcentaje en algún punto del interior de una herradura, pero éstas son salvables tomándolas por el exterior. Este segundo tramo hasta llegar a Angelo Custode, una hornacina con un ángel enclavada en la roca, son 1550 m con una pendiente media cercana al 25%, contando con que un kilómetro completo dentro de dicho tramo llega a la increíble cifra del 27,1% de media. Ahí casi todo el mundo tendrá que hacer una o más paradas intermedias y habrá que elegir, si es posible, el mejor sitio para volver a montar, tarea nada fácil. En este tramo encontramos la pendiente máxima de toda la ascensión, nada menos que un 35%!. Vienen luego unos cientos de metros más llevaderos, para volver a una tónica por encima del 20% hasta el final, si exceptuamos los 400 m finales que ya hemos comentado que son de tierra y muy poca pendiente. Si se quita el kilómetro inicial y esos metros finales, los otros 6 km arrojan una pendiente media del 20,2%. Sobran comentarios.


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| Mapa situación: |
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