| Localización: En Esine seguimos la Via Fiamme Verdi. Inicio en el cruce con la SP8. |
| Especificaciones: Un completo caos los tipos de firme que presenta este puerto. Los primeros 6 km son básicamente de asfalto, pero con bastantes tramos en los que solo están asfaltadas las dos roderas laterales dejando la zona central sin revestimiento, con tierra, piedras, hierba y agujeros. Luego viene algún tramo de tierra y en la parte final predomina un firme empedrado con piedras grandes e irregulares que se asemeja a una calzada romana. Sombras casi continuas y seguro que nos encontraremos con algún todoterreno ya que hay bastantes casas, refugios y cabañas desperdigadas. |
| Fuentes: Hay un par de ellas en Esine a ambos lados del puente sobre el río Grigna, 300 m antes del punto de inicio. Otra en el km 4,1 en una pequeña área recreativa en un cruce en el que vamos a la derecha. Entre los km 5 y 6 hay otras tres, pero no es muy seguro que tengan agua. |
Descripción: Este puerto, junto con su vecino no muy lejano, el Malga Palazzo, son considerados como los puertos más duros del mundo. No sabemos si es para tanto, pero desde luego, dentro de lo conocido en Europa, sí que lo son de este continente. Hay que estar muy loco, además de tener unas facultades físicas extraordinarias, para enfrentarse a cualquiera de ellos. Para no repetirnos, recomendamos consultar la altimetría de Malga Palazzo, ya que ambos puertos son muy similares en cuanto a pendientes, por lo que los consejos que dábamos para el Malga sirven perfectamente para éste. Resaltar que una bicicleta de carretera no es nada aconsejable. Solo gravel o BTT. En San Glisente es aún más complicado mantener el equilibrio en esas diabólicas roderas dada su estrechez, agravada por el estado del asfalto que es bastante irregular. Si te pasas a la zona central sin acondicionar, es bastante probable que acabes en el suelo. Y cuando llegas a una herradura, si vas por la rodera interior es muy posible que no puedas superar la pendiente y tengas que echar pie a tierra. Luego, arrancar de nuevo es casi imposible porque no se puede colocar la bici un poco de forma transversal para facilitar la primera pedalada. Esto hace que San Glisente se haga más duro que Malga, aunque el coeficiente de dificultad sea algo menor. Los números son muy parecidos a los del Malga: porcentajes máximos de hasta el 34% y algún kilómetro completo cercano al 27% de pendiente media, cifras para asustar al más pintado. Este de San Glisente tiene algunos descansos más y la parte final presenta un perfil más irregular, lo que baja la pendiente media. Pero si calculamos el coeficiente de dificultad por tramos de 100 m, el Pozza San Glisente supera al Malga en dureza. Lo dicho, un tremendo reto. La ruta tampoco es muy vistosa porque casi toda ella discurre por dentro del bosque, pero si lo fuese, tampoco podríamos disfrutar mucho de sus vistas, concentrados como tenemos que estar para no salirnos de las malditas roderas. Y mucho cuidado con el descenso en el que tendremos que extremar las precauciones.


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| Mapa situación: |
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